Las reglas cambian, pero el verdadero riesgo no está en la norma… está en no ajustar los procesos a tiempo.
Una reciente Resolución de Superintendencia emitida por la SUNAT introduce modificaciones relevantes en el procedimiento de declaración y pago del IGV por servicios prestados por no domiciliados, impactando directamente en la operativa de las empresas.
Y aquí hay un punto clave que muchas compañías están subestimando:
la norma no cambia el impuesto… cambia la forma de cumplirlo.
Esto, en la práctica, es donde nacen los errores.
La disposición entrará en vigencia el 01 de julio de 2026, siendo aplicable a los pagos y/o compensaciones realizados a partir de dicha fecha, incluso si corresponden a operaciones de periodos anteriores.
El cambio no es conceptual, es operativo (y eso lo hace más riesgoso)
Desde el punto de vista técnico, el momento de nacimiento del IGV se mantiene:
- Pago al proveedor del exterior, o
- Anotación en el Registro de Compras
Lo que ocurra primero.
Sin embargo, lo que sí cambia —y de forma importante— es el mecanismo de cumplimiento.
A partir de julio de 2026:
- Será obligatorio presentar una declaración jurada informativa previa a través de un nuevo módulo en SUNAT Operaciones en Línea.
- El pago del IGV se realizará exclusivamente mediante SUNAT Virtual (Formulario 1662).
- Se elimina el uso del NPS para estos conceptos.
- Se incorpora trazabilidad directa entre el pago y la operación.
Esto último no es menor.
SUNAT ahora podrá cruzar en tiempo real la operación, el comprobante y el pago.
Ya no hablamos solo de declarar correctamente…
hablamos de alinear sistemas, registros y ejecución operativa.
El crédito fiscal se mantiene, pero con mayor exigencia implícita
El IGV pagado por servicios de no domiciliados podrá seguir utilizándose como crédito fiscal en el periodo correspondiente al pago.
Pero en la práctica, esto queda condicionado a algo clave:
👉 que el cumplimiento se realice correctamente bajo el nuevo esquema.
Cualquier error en la vinculación, declaración o registro podría generar observaciones que afecten la utilización del crédito.
Compensación con saldo a favor del exportador: más control, menos flexibilidad
Uno de los puntos más sensibles es el tratamiento de la compensación.
Si bien se mantiene la posibilidad de utilizar el saldo a favor del exportador, ahora se exige:
- Identificar el comprobante vinculado (cuando corresponda)
- Informar el monto del IGV a compensar
- Registrar los datos del contribuyente y su representante legal
Pero el cambio más relevante es operativo:
👉 La compensación deja de ser un proceso completamente virtual.
Ahora deberá gestionarse mediante una comunicación presentada en físico en los Centros de Servicios al Contribuyente.
Esto implica:
- Mayor planificación
- Mayor carga administrativa
- Mayor riesgo de retrasos si no se gestiona oportunamente
IGV retenido en liquidaciones de compra: más control en los plazos
También se incorporan ajustes en el tratamiento del IGV retenido:
- El pago se realizará vía SUNAT Virtual, vinculando la operación.
- Se podrá pagar hasta un día hábil antes del vencimiento del Declara Fácil 617.
- Se elimina el uso del NPS.
Además, el formulario Declara Fácil 617:
- Se mantiene como declaración obligatoria
- Permite ahora vincular pagos con operaciones
- Debe presentarse incluso si el impuesto ya fue pagado previamente
Esto refuerza una idea central:
la trazabilidad será el eje del control tributario.
¿Dónde está el verdadero riesgo para las empresas?
Muchas organizaciones podrían pensar que este cambio es “solo procedimental”.
Pero en la práctica, los riesgos están en:
- Procesos internos no alineados con el nuevo flujo
- Falta de coordinación entre contabilidad, impuestos y tesorería
- Errores en la vinculación de comprobantes, pagos y registros
- Retrasos en compensaciones por no gestionar el trámite físico
Y aquí es donde se generan contingencias.
No porque el criterio tributario esté mal…
sino porque la ejecución operativa falla.
Qué deberías estar revisando desde hoy
Antes de la entrada en vigencia, es clave anticiparse.
Algunas acciones recomendadas:
- Revisar el flujo actual de operaciones con no domiciliados
- Validar cómo se registran, pagan y declaran estas operaciones
- Preparar al equipo para el uso del nuevo módulo informativo
- Asegurar la trazabilidad entre documentos, registros y pagos
- Identificar casos de compensación y planificar su gestión presencial
Estos cambios reflejan una tendencia clara:
👉 SUNAT está migrando hacia un control basado en trazabilidad y consistencia operativa.
¿Tu operación está preparada para este cambio?
En Quantum Consultores, acompañamos a empresas a:
- Revisar y ajustar sus procesos frente a cambios normativos
- Prevenir contingencias antes de una fiscalización
- Alinear el cumplimiento tributario con la operación real del negocio
Porque hoy, más que nunca, no basta con cumplir… hay que hacerlo correctamente.
Si consideras necesario evaluar el impacto de estos cambios en tu empresa, podemos ayudarte a revisarlo de forma específica.