El mecanismo de Obras por Impuestos (OxI) ha sido, durante años, una de las principales herramientas para canalizar inversión privada hacia proyectos públicos en el Perú.
Sin embargo, con la aprobación del D.S. 038-2026-EF, el escenario cambia.
No se trata de un ajuste menor.
Se trata de un reglamento que redefine cómo deben participar las empresas, cómo se ejecutan los proyectos y, sobre todo, qué nivel de control y cumplimiento se exige.
Porque hoy, en OxI, el reto ya no es solo participar… es hacerlo correctamente durante todo el ciclo del proyecto.
1. Un nuevo reglamento que reduce ambigüedades… pero eleva exigencias
El nuevo marco:
- reemplaza al D.S. 210-2022-EF
- introduce reglas más claras en todas las etapas
- refuerza controles y requisitos
Esto busca reducir controversias y ordenar procesos.
Pero en la práctica, implica algo clave:
menos margen de interpretación y mayor exposición al error si no se gestiona adecuadamente
2. Reglas más detalladas desde la priorización hasta la ejecución
El reglamento ahora establece mayor precisión en todas las fases:
- priorización de proyectos
- proceso de selección
- ejecución
- reconocimiento de la inversión
Además, las bases deben incluir obligatoriamente:
- términos de referencia y cronogramas
- metodología de pago y fórmulas de reajuste
- penalidades y garantías
- modelo de convenio
¿Qué cambia en la práctica?
Que la empresa ya no puede asumir supuestos.
Debe analizar técnicamente cada condición antes de participar.
3. Cláusula anticorrupción: el compliance deja de ser opcional
Uno de los cambios más relevantes es la incorporación de una:
cláusula anticorrupción obligatoria
Que permite resolver automáticamente el convenio ante actos de corrupción.
Esto tiene implicancias directas:
- exige programas de compliance implementados
- requiere políticas de integridad activas
- eleva el estándar de control interno
Especialmente en proyectos que involucran recursos públicos.
Hoy, no contar con compliance ya no es solo un riesgo reputacional, sino un riesgo contractual directo.
4. El alcance del mecanismo se amplía: más oportunidades, más responsabilidad
El mecanismo OxI ya no se limita a infraestructura.
Ahora incluye:
- operación y mantenimiento
- servicios especializados
- IOARR (optimización, ampliación, rehabilitación, reposición)
- construcción de viviendas rurales
Esto abre nuevas oportunidades para el sector privado.
Pero también implica:
mayor complejidad en la gestión técnica, financiera y tributaria de los proyectos.
5. Mayor exigencia en solvencia financiera
El reglamento establece condiciones más estrictas:
- patrimonio neto mínimo según el proyecto
- estados financieros auditados de los últimos 3 ejercicios
Y además:
Si la empresa tiene convenios pendientes de reconocimiento, deberá demostrar capacidad patrimonial suficiente.
Esto cambia el enfoque:
Ya no basta con la intención de participar.
Se requiere capacidad financiera real y demostrable.
6. Más control presupuestario y transparencia
Cuando el proyecto no se financia mediante TMCA, la entidad pública deberá contar con:
- certificación presupuestaria
- compromiso de priorización de recursos
Además, los documentos deben publicarse en:
- portal de la entidad pública
- portal de Proinversión
- registro en SEACE
Esto fortalece la trazabilidad, pero también incrementa el nivel de exposición.
7. Ejecución más regulada: la gestión contractual se vuelve crítica
El reglamento detalla aspectos clave como:
- plazos de ejecución
- disponibilidad de terrenos
- valorizaciones mensuales
- modificaciones del proyecto
En este punto ocurre uno de los mayores riesgos:
Muchas empresas se enfocan en adjudicar el proyecto,
pero no en cómo lo gestionarán durante la ejecución.
Y es ahí donde suelen generarse contingencias.
Entonces… ¿qué deben evaluar realmente las empresas?
Hoy, participar en Obras por Impuestos exige mucho más que antes.
Se requiere:
Solvencia financiera
Estructura de compliance
Capacidad técnica
Gestión contractual rigurosa
Pero hay un factor que suele subestimarse:
la gestión tributaria del proyecto
El punto crítico: la tributación en proyectos OxI
A lo largo del ciclo del proyecto, las empresas deben gestionar correctamente:
- el reconocimiento de la inversión
- el uso de CIPRL y CIPGN
- la planificación del impacto fiscal
- el sustento ante fiscalizaciones
En nuestra experiencia, muchos riesgos no se originan en la ejecución técnica, sino en:
- errores en el tratamiento tributario
- falta de documentación adecuada
- interpretación incorrecta de las normas
Y esto puede afectar directamente la rentabilidad del proyecto.
Conclusión: el nuevo reglamento no limita el mecanismo, lo profesionaliza
El mecanismo OxI sigue siendo una gran oportunidad.
Pero el nuevo reglamento deja claro algo:
solo las empresas con estructura, control y estrategia podrán aprovecharlo correctamente.
Porque hoy, en estos proyectos, la diferencia no está en participar…
sino en cómo se gestiona cada decisión.
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